Origen y desarrollo:
Fue
en los E.U.A, en la década de 1950-1959, cuando los psiquiatras y psicólogos
empezaron a incluir en el tratamiento individual del paciente a miembros de la
familia de éste como parte de su terapia, ya que los profesionales sabían el
papel fundamental de la familia especialmente desde el nacimiento, y durante la
infancia y después, en la adolescencia, como causa y efecto de los
padecimientos psicológicos. Desde las primeras teorías científicas se destacó la
importancia en la conducta humana de la influencia familiar o el entorno más
próximo durante las fases o etapas del desarrollo físico y mental, como factor
estabilizador positivo, funcional, desestabilizador negativo disfuncional. Y se
comprobaba que, durante el tratamiento individual, la mejoría del paciente,
esta se reflejaba en el entorno familiar. Por lo tanto, si se ampliaba el
“campo de acción”, pasando de lo individual a lo familiar.
En
los años “sesentas”, esta nueva práctica o gestación se fue desarrollando y
consolidando. En
los años setentas ya fue una especialización de los psicólogos. (Counseling). A
partir de aquí, se han creado diferentes escuelas, diferentes métodos, sistemas
pero todos interrelacionados, y con una base común que tiene como objetivo
modificar los patrones de conducta, tomando consciencia desde lo particular
hasta lo general individuo/familia. Como
nos menciona Portero (1990) la orientación consiste en la guía profesional para
clarificar los problemas y las posibilidades de superarlos.
Maria Fernández Hawrylak. (1990). Origen y desarrollo. En La orientación
familiar (218-220). España: Universidad de Burgos.

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